Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2005.
Resumen
- 06/09/2005 23:24 - Editorial: ¡Ungawa! continue... (well, sort of...)
- 06/09/2005 23:22 - Bomba begins
- 07/09/2005 19:24 - Colgados de la Liana: H
- 07/09/2005 23:18 - Bomba y los volcanes del Amazonas
- 09/09/2005 00:37 - Bomba: mejorando levemente, con probabilidades de fiasco...
- 10/09/2005 00:19 - Bomba en la Isla de los Argumentos Repetidos
- 13/09/2005 02:47 - And now I give you... BRAIN BOY!
- 15/09/2005 20:50 - Bomba: Una nueva dirección
- 15/09/2005 23:12 - Un documento sociológico involuntario
- 17/09/2005 00:52 - Ultimos días de la víctma ( y de su monstruo)
- 20/09/2005 21:46 - Espacio de publicidad
- 21/09/2005 22:35 - Colgados de la Liana: Ja
- 26/09/2005 00:06 - Encontrado por ahí...
- 28/09/2005 02:32 - Es temporada de lucha libre...
- 28/09/2005 00:14 - ¡Que gran tapa...!
Editorial: ¡Ungawa! continue... (well, sort of...)
Este mes pasado ha sido (al menos creativamente para mí) un huracán informativo. Nunca pensé que el especial ¡Ungawa! Iba a convertirse en el gigantesco monstruo que es ahora mismo: siento que no para de crecer
Ojo, que conste que estoy muy contento como está quedando. Siempre fui de los aficionados a tener la mayor cantidad posible de info y aquí me estoy regodeando en ello. Es por eso que este mes, UNGAWA! Básicamente sigue. Hay muchas notas en tintero: terminar el informe de Bomba, la saga de Colgados de las Lianas, hacer perfiles de algunos de los más representativos ilustradores de Tarzan y un par de cosillas más que tengo en el tintero.
Pero también quiero ir variando de a poco el menú de este sitio. Hay otras cosas a reseñar y (reconozcámoslo) luego de la sobredosis de novelas y comics de Tarzan y similares, quiero leer otra cosa. Así que se vienen otro tipo de material, entremezclados con las notas de ¡Ungawa! (que pienso poner como una sección independiente de la página donde esté todo ese material relacionado). De entrada pienso compartir con ustedes un comic de los más psicotrónicos que he leído. Lo tiene todo: espías comunistas, mutantes ocultos, dinosaurios inteligentes y un clima helado. Les aseguro que es una maravilla. Esperarenlo para la semana que viene.
Tambien voy avisando que pienso de a poco ir bajando revoluciones. Se me vienen en octubre mis soñadas vacaciones y, aparte de querer como mínimo hacer todas las notas que debo en este blog, escribir dos notas que tengo agendazas para sendos pasquines cinéfilos (un pasquín es La Cosa, con una nota sobre cómo se hizo la King Kong original, una de mis pelis favoritas de todos los tiempos, la otra nota... no, esa me callo a ver si después no sale), mas otras cosillas más. Y claro, hay una vida con trabajo y familia aparte, asi que lo que se dice tiempo libre mucho no tengo.
Pero bueno, a seguir disfrutando este espacio, que la blogsfera no se acaban unca... y hay que rellenarla.
¡UNGAWA!
Bomba begins
Bomba, el niño de la selva (Bomba The Jungle Boy, 1926)
Autor: John Duffield (a) "Roy Rockwood"
Coleción: Robin Hood (Serie Bomba nº1)
Edita: Editorial Acme, Buenos Aires, 1956
Bomba vive en la selva del Amazonas junto a Cody Casson, un viejo naturalista que a esa altura se acuerda de pocas cosas (fruto de un accidente con la esquirla de un rifle que estallo, dejándolo con la memoria a media máquina). Para tener catorce años es un pibe forzudo y ágil, experto tirador de arco y diestro en el uso del machete.
Y que suerte que sea así: parece que no se puede avanzar por la selva amazónica más de quince minutos sin que te ataquen jaguares, anacondas, caimanes, buitres, pumas y pirañas o que una tremenda tropical digna del huracán Katrina caiga sin previo aviso. Ni dormir se puede en paz porque vienen los murciélagos vampiros gigantes y se ponen a succionarte la sangre mientras dormís.
Por si fuera poco, los cazadores de cabezas de la región cercana han decidido que el viejo gagá que vive con Bomba es un hechicero peligroso. Y como todos saben, el mejor hechicero es el hechicero muerto. Y ahí anda el pobre Bomba, huyendo a como de lugar de los cazadores de cabezas durante toda la novela. Por suerte los monos y su fiel puma Polulu, son sus amigos (y digo por suerte porque si no la novela se queda sin continuación... y no digo nada más para no arruinar el final).
Pero lo peor de todo es cómo sufre Bomba por ser un blanco descastado. Al principio de la historia conoce a dos blancos que se encargan de buscar caucho en la jungla. Se hacen amigos, lógicamente. Pero luego que se van, Bomba se la pasa cada momento de introspección lloriqueando porque se siente más solo que Augusto Pinochet en una reunión de Amnistía Internacional. Que no es como los indios, que soy diferente a ellos, y que quiero saber quién soy, de donde vengo quienes son mis padres, y bla bla bla.
Por supuesto hay un poco escondido racismo en las historias. Todos los indios que conoce Bomba, incluso los amigos, son supersticiosos e incapaces de sentir belleza o tener imaginación. Y los cazadores de cabezas directamente son crueles, malvados y perversos con premeditación y alevosía. Es lógico que Bomba los pueda engañar de manera relativamente fácil.
Esta novela es el equivalente narrativo de un serial: acción sin parar, amenazas en cada capítulo, personalidades de papel maché. Totalmente legible, si nos olvidamos de los discursos racistas que están en el fondo. Para un chico de ocho años (digamos) debe resultar más entretenido que miles de otras novelas infantiles de hoy día. Aunque sea porque bomba no tiene asco a matar a algún bicharraco (o cazador de cabeza) que lo incordie demasiado. Todo el mundo lo sabe: A los chicos, que maten a los malos no les causa ningún remordimiento de conciencia. Y si hay algo en este libro, además, es acción y adrenalina.
Al final de la novela, Casson recuerda un nombre: Jojasta, el brujo de la Montaña Movediza. Ahí va a ir Bomba. Pero eso será en la próxima novela... que ya tendrá su reseña aquí.
Colgados de la Liana: H
Halcon, Lord of the Crater Land
Creado para la revista británica Comic Capers en 1942, Halcón es el Señor de La Tierra de los Cráteres, una tierra salvaje llena de fieras salvajes. Por supuesto es el que manda porque su habilidades físicas son excelentes, siendo básicamente le típico ejemplar soberbio de ser humano que habitualmente son todos los tarzanidas.
Por supuesto estamos durante la Segunda Guerra Mundial con lo que, aparte del típico árabe traficante de esclavos, van a enfrentar a Halcon algunos nazis que de alguna manera han llegado ahí.
(La poca información disponible del personaje está extraída casi verbatim del International Catalogue of Superheroes)
Bomba y los volcanes del Amazonas

Bomba en la Montaña Movediza (Bomba at the Moving Mountain, 1926)
Autor: John Duffield (a) "Roy Rockwood"
Colección: Robin Hood (serie Bomba nº2)
Edita: Editorial Acme, Buenos Aires, 1956)
Al final de la primera novela, Bomba descubría (gracias a un súbito instante de claridad mental de su protector, el anciano Cody Casson) el nombre de quien podría ayudarle para saber sobre la identidad de sus padres: Jojasta, el hechicero que vivía en la Montaña Movediza. Que por supuesto era un lugar al que nadie quería ir.
Pero Por supuesto Bomba va a ir en su búsqueda. Y por supuestos, debe volver a evitar a los cazadores de cabezas de Nascanora, que siguen en la región y continúan empeñados en despachar al otro mundo a Bomba y Casson.
Pero además, los jíbaros han capturado a una familia de exploradores blancos y Bomba se empeña en ayudarlos a huir. Al final la búsqueda del hijo de la familia (un chico de catorce años como Bomba llamado Frank Parkhurst) lo termina llevando al interior de la Montaña Movediza. Que resulta ser por supuesto un volcán
Sí, un volcán en medio del Amazonas. ¿Van a discutir con el libro o qué?
Por supuesto, ambos terminan en medio de las Cavernas de Fuego del volcán, al borde de la muerte y no solo logran escaparse, sino que además se toman el tiempo para rescatar a dos indios esclavos de Jojasta llamados Ashati y Neram (que ya aparecerán en libros posteriores). Lo mejor es que, cuando están por enfrentar a Jojasta y enterarse algo del pasado de Bomba, estalla una erupción volcánica (¿para qué iba a estar el volcán sino? ¿de decoración?) que abre la tierra y se traga a Jojasta. Por suerte, al menos tira un nombre antes de morir: Bartow. Y una pista: Sobrinini, la bruja de la Isla de las Serpientes, podrá contarle más cosas sobre su origen.
En fin, que a segunda entrada en la serie de novelas de bomba es básicamente más de lo mismo, sin mucho que agregar extra. Los nativos siguen siendo tarados mentales, Bomba continúa queriendo vivir como blanco y haciendo soliloquios sobre eso como si fuera el Silver Surfer de Stan Lee (¡sí, igual de llorón resulta!), la acción nunca se detiene y los nuevos personajes son entes inexistentes, excepto el niñito Frank que, la verdad, podría haberse perdido en el volcán y no retornar, porque es bastante insufrible.
Entrada descartable en la serie. Eso sí: la portada de Pablo Pereyra (como todas las de la serie) es de primera calidad.
Bomba: mejorando levemente, con probabilidades de fiasco...
Bomba en la Catarata Gigante (Bomba at the Giant Cataract, 1926)
Autor: John Duffield (a) "Roy Rockwood"
Colección: Robin Hood (serie Bomba nº 3)
Edita: Editorial Acme, Buenos Aires, 1956
No contento con hacer una búsqueda infructuosa en medio de la volcánica Montaña Movediza, Bomba sale esta vez a una nueva búsqueda de quién le diga quienes son sus padres (el leit motiv de toda la primera parte de la serie). Esta vez le toca ir a ver a Sobrinini, una vieja bruja que vive en la Isla de las Serpientes, cerca de las cataratas Gigantes, que es donde está la aldea de Nascanora y sus Cazadores de cabezas. Que siguen empeñados en eliminar a Casson, el viejo mentor de Bomba. Lo bueno del caos es que esta vez, los tipos no se andan con chiquitas: no solo mandan una partida para atrapar a Casson, sino que encima deciden arrasar la aldea de los indios amigos de Bomba y llevárselos para convertirlos en souvenires para turistas.
Así que esta vez Bomba tiene que a) liberar a sus amigos y b) lograr que Sobrinini (que está vieja y tan gagá como Casson) le diga algo de sus orígenes. Todo eso sin contar los usuales encuentros selváticos con fieras variopintas.
Este libro mejora varios puntos respecto a los anteriores, no tanto por la narrativa (a estas alturas el tono de "serial-en-donde-cada-quince-minutos-el-héroe-arriesga-el-pellejo" está claro que será marca de estilo de estas novelas) sino por un par de momentos con bastante atmósfera. Casi todos, por cierto, en la residencia de Sobrinini. La imagen de una vieja chiflada cantando arias de ópera en un mini teatro alumbrado con antorchas, con un adolescente selvático como único público, es un momento realmente mágico. Otro similar es la caminata entre las serpientes que hacen Bomba y Sobrinini, que logra crear una atmósfera digna del mejor pulp tenebroso. Y cuando reconoce Bomba la imagen de su madre en un cuadro, hay alguna emotividad levemente más profunda que la del obvio melodrama.
Desde ya que Bomba sigue siendo el mismo blanquito condescendiente que sigue suspirando por el mundo de los blancos. Lo que sí, al menos esta vez, los indios tienen un poco más de prestancia y son (un poco) menos brutos, estúpidos e insensibles. Bueno, los indios amigos: los cazadores de cabezas siguen siendo igual de malos y slavajes como siempre.
Y claro: Bomba tampoco esta vez puede conseguir mucha información, sino un nuevo nombre: el mestizo Japazy, que vive en… ¡exacto, adivinaron!: en un lugar temido por todos los nativos (¿No puede saber sobre los pades de Bomba alguien que viva en un lugar fácil de llegar y que no esté loco y/o sea malvado? Digo, para variar…). Por supuesto eso quedará para otro volumen.
En síntesis, la cosa mejora un poco respecto al tomo anterior. Pero esta busqueda se está haciendo monótona y la sorpresa de a poco se va evaporando de la serie. No es que esté mal , pero ya esto comienza a aburrir un poco...
Bomba en la Isla de los Argumentos Repetidos
Bomba en la Isla de los Jaguares (Bomba on Jaguar Island, 1927)
Autor: John Duffield (a) "Roy Rockwood"
Colección: Robin Hood (serie Bomba nº4)
Edita: Editorial Acme, Buenos Aires, 1956.
Hasta ahora la búsqueda de Bomba, el Niño de la Selva para saber quienes son sus padres ha sido infructuosa. Después de meterse en la Montaña Movediza y en la Isla de las Serpientes cercana a la Catarata Gigante, lo único que averiguó son dos cosas. La primera que sus padres se llaman Andrew Bartow y Laura. La segunda, que el mestizo Japazy, que vive en la Isla de los Jaguares, tiene las respuestas.
El problema es que Japazy resulta ser (a ver, chicos, usen los conocimientos adquiridos leyendo las anteriores reseñas y contesten la pregunta)...
A ...Considerado por los indios de la región un malévolo hechicero
B ...Elvis, que no murió, sino que vive en le Amazonas
C ...La ganadora del conscurso "Miss Travesti 1922"
Si adivinaron correctamente, la respuesta es la A (Si no adivinaron correctamente, necesitan o sentarse a leer más literatura pulp o dejar de fumar esas porquerías). Lo que lleva a preguntarme:
¿ES QUE JOHN DUFFIELD NO SE LE OCURRIA NINGUN OTRO TIPO DE ARGUMENTOS? LLEVAMOS TRES VIAJES DE BOMBA Y EN LOS TRES TIENE QUE HALLAR A BRUJOS MALEVOLOS. CARAJO, HASTA ROB LIEFELD TIENE IDEAS MAS VARIADAS.
Así que Bomba otra vez va en un periplo peligroso, otra vez se enfrenta a los cazadores de cabezas en la jungla y otra vez escapa de fieras salvajes y peligros inenarrables. Por lo menos esta vez no encuentra a Japazy en su isla, porque éste fue a una misteriosa ciudad abandonada de ahí cerca. Y mientras lo espera, los indios de japazy prefieren evitarse que su amo se enoje con ellos y lo intentan matar. Cosa que por supuesto evita Bomba.
Lo peor es que el libro termina porque el volcán de la isla (¿Volcanes en el Amazonas? ¿Costaba tanto conseguir un manual de geografía para escribir el libro?) comienza justo una erupción y todos salen huyendo. Sí, otra vez pasa lo mismo.
Esta vez al menos, el libro queda abierto: Bomba sale de la isla en busca de Japazy. A ver si por fin sabe algo de sus orígenes.
Con cuatro libros, la serie va deshaciéndose velozmente en una repetición tras otra. Ahora recuerdo porque a los diez años ya me había aburrido del personaje...
And now I give you... BRAIN BOY!
Lo reconozco: cualquier comic que tenga agentes secretos con telepatía, dinosaurios inteligentes que quieren dominar al mundo y espías comunistas es candidato a este blog. Y maravillosamente este número 3 de Brain Boy cumple con todos los cometidos.Brain Boy fue uno de los escasos intentos superheroicos de la Dell Comics a principios de la década de 1960 en sus historietas. Y en realidad no estaban muy preocupados por los superhéroes porque con los otros géneros que publicaban les alcanzaba y sobraba para vender más que cualquiera de los otros editores de historietas de esos años en Estados Unidos. Si, vendían más que la DC, que la Marvel (que en ese momento era todavía una pequeña editora), que la Archie que cualquier otra. Era una editorial gigantesca que tenía una excelente distribución y los derechos a las mejores licencias (las de los actores de Hollywood, las de la Disney, etc). Tan poderosos eran que no necesitaban enviar sus comics a la (en ese entonces) poderosa Comics Code Authority, porque todo el mundo sabía que los "Dell comics are good comics" ("Dell comics son buenos comics"). Que perdieran ese espacio fue básicamente por un error de management que terminó separando su distribución (algo que se explica mejor aquí.).
Brain Boy duró solo seis números, todos escritos por Herb Kastle y dibujados por Frank Springer, el mismo tipo que años después co-crearía una de las primeras (si no la primera) "graphic novel" para adultos de Norteamérica, The Adventures of Phoebe Zeit Geist, que se puede bajar online cortesía del amigo Curt de The Groovy Age of Horror.
Como verán al leer la historia el estilo es muy diferente de lo que uno espera de un superhéroe del a Silver Age: no hay trajes chillones de entrada. Pero se compensa con... bueno, con lo que van a leer. Ah está también un relato de The Strange Mr. Ozymandias, una suerte de detective de lo extraño bastante freak. (Si quieren saber más del número, lean esta reseña de Mr. Scott Shaw!)
Pueden leer el comic página a página o bien (yendo al final del post ) bajar el comic completo en un archivo pdf (que solo durará quince días al aire). Eso sí: la historieta esta solo en english, así que por ese lado , lo lamento a los que no sepan leer la lengua del Chespir…
Bueno, vayan y leanlo. Haganme caso, que es una maravilla psicotrónica. Espero sus comentarios…
ENGLISH VERSIONA comic book with mutant secret agents, intelligent dinosaurs who want to rule the World and commie spies! How can I miss publish this comic book? The 3rd issue of Brain Boy (one of the scarce super hero comics of the Silver Age made by Dell) is presented here completely.
Look, I am not going to talk too much in English (I am not that good), so better read a wonderfully review of the comic by Mr. Scott Shaw! here.
One more thing to say. The artist of the comic is Frank Springer, the same guy who did The Adventures of Phoebe Zeit Geist, the first adult graphic novel in USA (and that you can download thanks to Curt from The Groovy Age of Horror)
You can read the comic on the blog, page by page or you can download it in pdf format going to the end of the post . But this download is only for 15 days since today
Ok, read the stuff and tell me what you think about it…












Para bajar ocmpleto / To download completely:
Brain Boy nº 3 (pdf)
Bomba: Una nueva dirección
BOMBA EN EL CONTINENTE NEGRO (Bomba in a Strange land, 1931)
Autor. John Duffield (a) "Roy Rockwood"
Colección: Robin Hood (serie Bomba nº11)
Edita: Editorial Acme, Buenos Aires, 1957
Desgraciadamente los tomos cinco al diez de esta serie no los puede encontrar. Al final del cuarto tomo, Bomba salía en busca de Japazy, el mestizo que sabía algo de sus orígenes y que estaba en una ciudad abandonada en medio de la jungla. Eso mientras un volcán estallaba y hundía la Isla de los jaguares, sede central del poder de este tipo...
Seis libros después, nos topamos con Bomba viviendo con sus padres en Chicago, junto a un indio llamado Gibo (que es el típico estereotipo de indio bueno, pero miedoso y que tiene escrito comic relief en la cara) que funciona como su acompañante. ¿Qué ha pasado aquí?
Gracias al cielo, estas novelas tenían un dispositivo del que todavía no he hablado. En algún momento de los dos primeros capítulos SIEMPRE había un momento en le que el narrador detenía la acción y hacía un resumen de lo que había pasado en los libros anteriores. Lo cual era una ventaja para cualquier chico que se compraba el libro sin saber qué había pasado antes (pero un latazo para los fieles seguidores de la serie). Como mecanismo para que el lector no esuviera perdido definitivamente funciona hoy día.
Bueno, leyendo el resumen de ese libro se sabe al fin qué pasó con Bomba, cómo terminó en la selva amazónica. Resulta que fue japazy el que se lo robó a sus padres (los Bartow) como extorsión y Casson logró ubicar al niño y sacárselo, pero las cosas que pasaron (entre ellas que Casson perdiera sus facultades mentales) impidieron devolverlo. Por suerte, al final se reencuentra con ellos y así se va a vivir a Yanquilandia. Y Gibo es un indio que salvó de morir ahogado en la Isla de los Jaguares y ahora es su fiel y devoto seguidor.
El problema es esta vez que el viejo de Bomba (que parece un trotamundos de cuidado) acaba de ser capturado en Africa por caníbales. Así que Bomba ahora cambia de selva y se va derechito al continente negro a una expedición de rescate. Por supuesto sus habilidades de cazador hace que se gane la admiración de los negros porteadores de su grupo (a los que dirige Wafi, un guía parco y con los pies bien en la tierra), pero la novela discurre en una multitud de encuentros más o menos similares con animales o nativos de la zona. Tal vez el punto más interesante es que esta vez Bomba está jugando de visitante. Esta no es su selva y los peligros pueden ser similares pero no son iguales. Aunque, claro, siempre termina zafando.
Es evidente que con este libro la gente del Stratemeyer Syndicate querían seguir explotando al personaje, dándole una vuelta de tuerca que lo pusiera más a tono con Tarzan. Un Tarzan light si se quiere. Igual creo que este fue precisamente un error, porque, si algo tenía de original Bomba era su entorno: que estuviera ne la selva sudaca en vez de la africana era una gran diferencia. Poniéndolo en el entorno más típico de los tarzanidas, lo único que hizo fue convertirlo en un clon más de Lord Greystoke. O sea, la nueva dirección no era tal, sino apenas un engaño para tratar de seguir sacando jugo a algo que ya estaba bien exprimido.
Un documento sociológico involuntario

LUCHA POR EL FERROCARRIL (Bid for a Railroad, 1934)
Autor: Richard Wormser (a) "Nick Carter"
Colección: Hombres Audace nº 158
Serie: Jim Wallace nº 6
Edita: Editorial Molino, Barcelona, 1947
Antes de empezar esta reseña recordemos el momento en que fue escrita. En 1934, la Gran Depresión estaba apenas empezando a ceder en Estados Unidos y las imágenes de bancos quebrando dejando en la miseria a la gente eran todavía algo que estaba presente en la mente de todos. También la sociedad norteamericana era una sociedad donde el ferrocarril todavía tenía un peso gigantesco en el transporte a larga distancia, especialmente en lo relativo al transporte de mercaderías agrícolas. Sin él, los agricultores se quedaban sin vender su cosecha (lo que significaba automáticamente la quiebra y la miseria para la mayoría). Y los vagabundos ferroviarios eran una algo más que un grupo de marginales: era una subcultura con códigos propios.
Todo eso se ha ido en esta Yanquilandia actual de autopistas gigantes, pasajes internos de avion baratos, prosperidad neoliberal (aunque cada tanto los bancos amenazan con hacer una manganeta que dejará de culo a medio país) y los vagabundos ya no tienen subcultura: son homeless que no andan sobre trenes porque ya no hay de esos.
Con lo cual, esta novela de Jim Wallace tiene dos valores. Uno el meramente de entretenimiento y otro el de registro de un momento en la vida yanqui.
La historia se mete específicamente en un tema del momento: la pugna para comprar un pequeño ferrocarril rural. Y el tipo que lo quiere comprar está usando todos los trucos ilegales que se les ocurran. Así que Jim es contratado para evitar que el ferrocarril sea atacado y descubra las pruebas para detener al tipo que quiere quedarse con el ferrocarril. Y digamos, que la verdad, se la pasan engañando: no parece muy buen detective si uno lee bien la novela.
Pero insisto: lo mejor de la novela es la descripción de estos momentos de la historia americana que ya no están más, un documento de la cotidianeidad americana de la década de 1930 recogido por casualidad. ¿Quién dijo que los pulps no son informativos?
Ultimos días de la víctma ( y de su monstruo)
El padre de Frankenstein (Father of Frankenstein, 1995)Autor: Christopher Bram
Edita: Anagrama, Barcelona, 1999
"- ¿Monstruos? - dice Whale con desdén-. Esos no son monstruos. Los únicos monstruos -dice cerrando los ojos- están aquí."
(de la página 251 del libro)
Este libro se sale un poco de los parámetros de las reseñas habituales de este blog, pero lo pongo por varias razones. Primero, porque habla sobre uno de mis directores favoritos, James Whale(y debería serlo de todos los lectores de este rincón del ciberespacio). Segundo, porque inspiró una película maravillosa llamada Gods and Monsters (Dioses y Monstruos en la Argentina) que debería ser vista. Tercero, porque como libro está entretenidísimo. Y cuarto, porque es mi sitio y hago lo que quiero... =)
La novela trata de los últimos días de la vida de James Whale en 1957. Whale es una gloria pasada, viviendo en su residencia en Hollywood, sintiendo como pierde el control de su cuerpo (luego de un derrame cerebral), notando como su pasado se le cruza en su mente como una "diarrea mental" que no puede detener aunque quiera. Ya ni logra sentirse atraído sexualmente por muchachitos (uno de los hobbies que lo ha mantenido distraído en su exilio dorado de veinte años en Hollywood) ni puede dibujar o pintar como hacia antes (otro de sus hobbies). Siente que la vida se le va y no puede detenerla. Ni quiere.
Entonces se le cruza su jardinero.
Clay Boone es un palurdo que quiso ser marine pero no pudo. Un perdedor nato que no se resigna a su condición y quiere llegar a ser algo más, a conseguir algún sentido a su vida. Un tipo decididamente hetero que no quiere todavía una relación seria con las mujeres y anda vegetando por la vida mientras corta jardines a falta de algo mejor.
La relación entre estas dos personas tan dispares curiosamente comienza a aflorar y a cimentar un lazo de una extraña pero seria amistad. El jardinero se encuentra interesado pro conocer al “hombre que dirigió Frankenstein”, sintiendo que recibe por su intermedio el acceso a un mundo que no conocería de otra forma. Y Whale se halla interesado en ese joven americano, que puede ser la solución final para sus problemas, el monstruo particular que destroce a su creador.
Es una novela sutil, psicológica, compleja. Y , lo reconozco, endiabladamente entretenida. Uno de esos libros que te atrapan por las bolas y no te largan hasta quel o terminás. Me lo zampé de un tirón y la verdad valió la pena leerlo.
Señores, si les gustó la película, lean el libro. Si les interesa James Whale y sus filmes, lean el libro. Y si no tienen ni puta idea de nada... ¡lean el libro igual! No se van a defraudar excepto si son unos tarados que solo disfrutan con los reality shows. Pero si sos de esos tipos, ¿qué carajo hacés leyendo este blog….???
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Colgados de la Liana: Ja
NOTA: En vista de la gran cantidad de personajes de este tipo que empiezan con J y con K, las entradas de esas letras se van a dividir por partes, para que esto no se convierta en un post gigantesco (y lo termine de una vez... )
JACARE THE UNTAMED

Aparentemente Durante la década de 1950 hubo una mini explosión de imitadores literarios de Tarzan. Uno de ellos fue Jacaré the Untamed. Escrito por Ron Turner y John Richards bajo el seudónimo de "Victor George Charles Norwood" (o al menos eso es lo que creo entender... tal vez Norwood sea un autor existente), hubo siete novelas de este personaje, muy pero muy similar a Tarzan.

Tal vez el dato mas distintivo sea que sus libros estaban editados en un formato grande, evitando el tamaño de bolsillo que por ese entonces se había puesto de moda en la literatura popular.
JAN THE JUNGLE BOY
Otro personaje del que no sabemos nada más que el nombre, citado por la gente de Feral Folk.
JAN OF THE JUNGLE

Otis Adalbert Kline fue probablemente el más famoso de los imitadores de Burroughs que haya existido. Parecía que todas sus historias usaban los mismos escenarios que los del autor de Tarzan. De hecho parecía haber una rivalidad entre ambos que evidentemente Burroughs ha ganado. Pero no es que Kline fuera un mal escritor: al contrario, las pocas cosas que leí de él me han parecido mejor escritas que las del creador de Tarzan (al menos en mi humilde opinión personal).
Jan es el Tarzan de Kline. Publicado en seis entregas de la revista Argosy (una de las revistas "pesos pesados" entre los pulps) entre los números del 18 de abril y el 23 de mayo de 1931, su origen es de lo más bizaro dentor del género. De acuerdo a Jess Nevins, Jan es el hijo de Georgia Trevor, una pelirroja que años atrás rechazó al doctor Bracken. Este, enojadísimo con este rechazo (y demostrando que es un jodido de mierda) va a secuestrar a Jan y llevárselo a su laboratorio en los Everglades (sí, ese mismo lugar que ahora está inundado gracias al huracán Katrina) para realizar... un pequeño experimento. El ha decidido que Jan será criado por una madre mona, lo que de alguna manera ayudará a su objetivo final: convertir a Jan en una máquina de matar... ¡pelirrojas!. No, si al doctor le chifla le moño pero mallllll...
Pero como Jan debe ser puro de corazón o el experimento simplemente es un chifle, a los 16 años el joven decide escaparse de la "protección" del doctor. Así junto a su madre mona, Chicma, y Borno, un haitiano que trabajaba limpiando pisos en el laboratorio, sale huyendo en barco. Que, huracán marítimo mediante, los deposita a todos en la jungla sudamericana. Donde Jan se convertirá en un tarzanida hecho y derecho, salvará y se enamorará de Ramona Suarez (su Jane particular), encontrará una colonia perdida del continente de Mu y se reencontrará con su familia.
Jan tendría una secuela, Jan in India (serializada en tres partes en Argosy entre el 12 y el 26 de enero de 1935).

Tambien habría una adaptación fílmica del personaje, un serial de 13 episodios de los estudios Universal llamado Call of the savage. El protagonista era Noah Berry Jr. en el que la historia tenía que ver con la búsqueda del continente perdido de MU. El título argentino fue Los secretos de la selva y tuvo una versión condensada titulada Savage Fury (1957).

Tambien Ace Books republicó los libros de Jan en forma de bonitos paperbacks. Pero el olvido se apoderó del personaje desde entonces. Como le pasó a Kline, por cierto, al que recuerdan solo algunos aficionados a este tipo de literatura.
JANN OF THE JUNGLE

Para 1954, el subgénero de las "chicas-reina-de-la-jungla" ya estaba agotandose. Eso no fue óbice para que la Atlas Comics (para quien no lo sepa, la compañía anterior a la Marvel) lanzara el primer número de la revista Jungle Tales. En éste debutaba esta heroína. Y, al menos por una vez, el origen del personaje se alejaba del típico canon de este género.

Jann es Jane Hastings, una antigua domadora de animales y trapecista yanqui que se iba de viaje al Congo junto a su novio para trabajar como doble de riesgo en una película. Allí conoce a Kuba, el lider de los nativos del lugar, que le cuenta a Jane que asombrosamente la llama Jann, igual que su abuela. Es que la abuela había vivido de joven en esa jungla y ayudado a los indígenas antes de irse a Norteamérica. Allí le enseño a su hija y su nieta todo lo que sabía sobre la jungla.

Jane descubre que se siente cómoda allí en la jungla. Poco después tiene que salvar a la gente de la película. Y decide quedarse allí, junto a su novio, en medio de la jungla, ayudando a los nativos y enfrentándose a los típicos peligros selváticos que todos conocemos.

La serie empezó en el primer número de Jungle Tales de la Atlas (en setiembre de 1954), escrita por Don Rico y dibujada por Jay Scott Pike. El personaje resultó relativamente exitoso y para el número 8 (noviembre de 1955) la revista pasaba a llamarse Jann of the Jungle, siempre escrita por Rico y dibujada por Scott Pike. Lo mejor de esos números fueron las tapas, con Jann (que vestía con ropas negras evitando en general el "animal look" de la mayoría de los clones de Sheena) dibujada por tipos ocmo Vince Coletta, Al Williamson, Sol Brodsky y Bill Everett. La revista cerraría en el número 17 (junio de 1957). Aquí abajo tenemos una galería de esos números, tomadas de la Grand Comic Book Database (al igual que todas las demás tapas de esta entrada):
Pero aquí no se terminaría la carrera de Jann. En octubre de 1972 la ahora compañía Marvel Comics se encontró con un nuevo distribuidor que le permitía poner muchos más títulos en los kioscos que anteriormente. ¿El resultado? Se comenzaron a sacar títulos a troche y moche, muchos de los cuales se hacían reimprimiendo viejas historietas del período de Atlas. Y así salió Jungle Action en octubre de 1972. En sus primeros cuatro números, Jann volvió a aparecer impresa, haciendo que la conociera una nueva generación de lectores. (Creo que incluso algunas de esas historias se publicaron como complemento de algunas revistas españolas de editorial Vértice... ¿Es así, queridos lectores hispanos?). También apareció en el número 14 de la Astonishing Tales (octubre de 1972) y hasta consiguió aparecer dentro de un número de la línea de magazines en blanco y negro de la Marvel, el nº 6 de la Savage Tales (setiembre de 1974). Parece que a alguien del departamento editorial de ese entonces le gustaban las historias de esta chica.

No es que fuera una gran cosa, pero esas apariciones seguro que iban a servir para que alguno de los guionistas aficionados a la continuidad hicieran alguna historia nueva con ella y la pusieran dentro del Universo Marvel. Y eso pasó... de alguna manera. El número 9 (junio 1978) de la primera serie de la revista What if...? (esa que exploraba diferentes variantes de "historias alternativas" del universo Marvel) tenía la historia sobre qué hubiera pasado si los Avengers se hubieran formado en los años cincuenta. Y ahí, entre muchos personajes más, volvía a aparecer (por poquito tiempo) Jann.

Claro que esta es una historia de una línea de tiempo alternativa. Línea de tiempo alternativa que Kurt Busiek eliminó en su miniserie Avengers Forever. Pero que habría existido tambien, aunque de otra manera, de acuerdo al propio Busiek. O sea que Jann puede que esté dentro del Universo Marvel o tal vez no. ¿Les quedó claro? ¿no? Bueno, ¡tampoco a mí!
Encontrado por ahí...

Lo encontré en una librería de viejo y decidí llevarmelo. En realidad no es un libro sino un folleto presentación del libro, pero lo rescato por esa tapa taaaan revolucionaria y por el siguiente texto que aparece en la retiración de tapa de este panfletillo:
El camarada Mao Tse-tung es el más grande marxista-leninista de nuestra época. Ha heredado, defendido y desarrollado de manera genial y y en todos sus aspectos al marxismo-leninismo y lo ha elevado a una etapa totalmente nueva. El pensamiento de Mao Tse-tung es el marxismo-leninismo de la época en que el imperialismo se precipita hacia su ruina total y el socialismo avanza hacia la victoria en escala mundial.
SINTESIS DEL COMUNICADO DE LA IX SESION PLENARIA DEL COMITE CENTRAL ELEGIDO EN EL VIII CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
(Aprobado el 12 de agosto de 1966)
¡Y si piensan diferente, a la cárcel por contrarrevolucionarios!
Es temporada de lucha libre...
Y, viendo que ha habido una cierto ataque para hablar sobre Santo el Enmascarado de Plata en blogs amigos, nada mejor que haceru n post apuntando a la lucha libre.

La culpa de todo la tiene el amigo Higro (que cumple un año de bloguear, ¡albricias, albricias!), que posteo una fotonovela completa de Santo, el Enmascarado de Plata. Por cierto que parece que la revista de Santo llegó a tener una cadencia de salida de... ¡DOS VECES A LA SEMANA! lo que no es poco para una fotonovela. De hecho, es mucho.
Y, como no podía ser menos, el amigo Absence se mandó un post con más cosas sobre Santo.

Igual, lo mejor viene de la mano del amigo Juan de Bouchard que, por obra y gracia de la Love Parade de San Francisco terminó convertido él mismo en un luchador enmascarado sacándose fotos con la gente y todo.. ¡Para que no se ande quejando que no pasa nada interesante ahora en su vida (Sí pasa. Vayan a leer sus archivos y se van a enganchar con uno del os mejores blogs personales que hay por ahi fuera...)
Y para paortar algo de mi propia cosecha, les doy...

Titanes en el Ring fue lo más cercano al culto de los luchadores que hubo en Argentina. Los chicos que crecimos entre 1950 y 1985 disfrutaron a esta troupe, mucho menos serio y mucho mas circo que en México. Era bastante obvio que las peleas estaban arregladas pero el espectáculo era particularmente entretenido.Otro día voy a tener que hablar más de ellos, peropor ahora, les voy a pasar la dirección del sitio oficial de Titanes en el Ring.
Ah, hubo una versión similar (tambien llamada Titanes en el Ring en Chile. Pero eso que lo explique alguien de allí, que yo no lo viví...
¡Que gran tapa...!

EL MISTERIO DE GILFORD (The Gilford Mystery, 1934)
Autor: Richard Wormser (a) "Nick Carter"
Colección: Hombres Audaces nº 166 (Serie Jim Wallace nº 10)
Edita: Editorial Molino, Barcelona, 1948
La tapa de esta novela de Jim Wallace es una maravilla, de esas que le dan fama al pulp. Tenemos a Jim Wallace sentadoen una mesa de juego, su cara cubierta por cuatro naipes mientras varias armas lo apuntan amenazantes. La mirada de Wallace está alerta: parece a punto de hacer algo en cualquier momento, listo para moverse al menor titubeo de sus rivales. Y el fondo rojo contribuye a la excitación general.
El problema pasa cuando comenzamos a leer lo que hay detrás de la tapa. Esta aventura es bastante sosa, un mero caso de secuestro que no tiene demasiado vuelo literario o una acción galopante. No hay trampas mortales, los villanos son bastante sosos y Jim Wallace de nuevo no muestra una sagacidad a toda prueba, pese a que se la pasen recalcando eso en las páginas.
Eso sí: ¡que tapa estupenda...!

















